La interna del Partido Nacional sumó un nuevo capítulo de alta tensión tras las declaraciones cruzadas entre dos figuras de peso en el departamento de Paysandú. El senador suplente Jorge Larrañaga Vidal no ahorró críticas al referirse a los dichos del jefe comunal Nicolás Olivera, quien lo había señalado por supuestos acuerdos con la oposición durante el debate presupuestal.
El conflicto escaló luego de que Olivera sugiriera en una entrevista que el sector liderado por Larrañaga Vidal acompañó diversas iniciativas del Frente Amplio en la junta departamental. La respuesta del legislador llegó con ironía y una fuerte carga política, marcando una distancia evidente en la estrategia de ambos dirigentes nacionalistas de cara al futuro electoral.
Cruces por el presupuesto y acusaciones de cercanía con el Frente Amplio
Larrañaga Vidal calificó de «disparate» las afirmaciones del intendente y puso en duda el estado de ánimo de Olivera al momento de emitir sus juicios. Según el senador suplente, su sector ha mantenido una línea coherente que respeta las promesas de campaña realizadas a nivel nacional, algo que, a su juicio, no se refleja en la administración municipal de Paysandú.
El dirigente sanducero fue más allá y devolvió la acusación de colaboración con la izquierda. Para Larrañaga Vidal, es el propio Olivera quien debería explicar su proximidad con el Frente Amplio. En sus declaraciones, subrayó que la gestión departamental actual ha aplicado lo que definió como un «mazazo de impuestos y tarifas», alejándose de los principios que el Partido Nacional defendió ante la ciudadanía uruguaya.
La defensa de la gestión y la mirada hacia el próximo gobierno
El origen de este enfrentamiento radica en una entrevista previa donde Nicolás Olivera había calificado al actual gobierno nacional como de «medio pelo», una expresión que generó malestar en diversos sectores de la coalición. Olivera argumentó que su intención era proponer una agenda más ambiciosa para un eventual próximo mandato de Luis Lacalle Pou, a quien considera el candidato natural y con experiencia probada para liderar el país.
Sin embargo, para el ala de Larrañaga Vidal, estas definiciones son contradictorias. El legislador sostiene que no se puede criticar el rumbo nacional mientras en el ámbito departamental se ejecutan políticas que golpean el bolsillo del contribuyente. Esta discrepancia sobre la carga tributaria en Paysandú se ha convertido en el eje de una disputa que trasciende lo local y golpea la unidad del oficialismo en el norte del país.
El escenario político en Paysandú bajo la lupa
El intercambio deja en evidencia una fractura en el oficialismo sanducero que podría tener consecuencias en la ingeniería electoral del Partido Nacional. Mientras Olivera busca posicionarse como un constructor de una «agenda potente» para el futuro, sus críticos internos le reclaman mayor ortodoxia blanca y menos acercamientos discursivos con la oposición.
La discusión sobre quién fue «consecuente» con el programa de gobierno y quién «votó en contra de un gobierno blanco» promete seguir sumando voces en las próximas semanas. En un contexto donde la coalición de gobierno busca consolidar su mensaje, estos ruidos internos en departamentos clave como Paysandú obligan a los principales referentes a gestionar las diferencias con cautela para evitar fugas de votos hacia otros sectores o partidos.
Finalmente, Larrañaga Vidal cerró su intervención reafirmando que su hilo conductor ha sido siempre el mismo, sugiriendo que la incomodidad de Olivera podría deberse a una falta de argumentos para defender su gestión frente a las críticas de sus propios correligionarios.