El 13 de mayo de 2025 dejó de latir el corazón de José Mujica, el presidente más querido y polémico de Uruguay. Un año después, su compañera de toda la vida, Lucía Topolansky, admite que transita el duelo “como puede”, con una sola tabla de salvación: la militancia.
En una entrevista conmovedora, la exvicepresidenta y senadora confesó que el dolor por la ausencia de Pepe es una herida abierta. Sin embargo, encuentra alivio en la causa política que compartieron durante décadas.
“Estar con los compañeros, tener una causa en la vida y seguir para adelante”, explicó Topolansky, con la voz entrecortada en varios pasos de la conversación.
El peso de la ausencia y el ruido digital
A un año de la muerte del líder del MPP, Topolansky describe su realidad cotidiana con crudeza: “No quiere decir que se borre la ausencia. Es difícil hablar de esto. Él va a estar siempre presente”.
Pero hay algo que la preocupa más allá del dolor personal. La exsenadora lanzó una crítica velada a la hiperconectividad actual:
“En el tiempo digital está faltando el pensamiento, la relación humana sin que intermedie un celular, un TikTok”.
Por eso, en el marco del homenaje a Mujica, los seguidores del expresidente recuperaron una vieja costumbre: fogones de conversación. “Es lo que está faltando: cinco minutos para detenerse y pensar”, agregó.
Mayo solidario: el legado en acción
El MPP no quiso limitarse a actos conmemorativos vacíos. Lanzaron el “mayo solidario”, una serie de voluntariados que incluyen desde arreglar canchas de fútbol hasta dar clases de apoyo y clavar chapas en casas de vecinos.
“La sociedad no se construye desde los gobiernos hacia abajo, sino desde la sociedad hacia arriba”, sentenció Topolansky, recuperando el ideario de Mujica.
Además, en la noche de este miércoles se realizará un evento central en el Teatro El Galpón, donde se espera una gran concurrencia de militantes y figuras políticas del Frente Amplio.
Un sitio vivo, no un museo
Otro de los anuncios que generó expectativa es la venta de una propiedad del MPP para instalar, en Ciudad Vieja o sus alrededores, un espacio dinámico en memoria de Pepe Mujica.
La idea es digitalizar todos sus discursos y escritos, pero con un objetivo claro:
“Los jóvenes se apropien de ese espacio. Lo lindo es que la gente esté y milite en su tiempo, pero mantenga el espíritu”, explicó Topolansky.
No será un museo estático, sino un lugar donde ocurran cosas. “Algo dinámico donde la gente pueda ir”, remarcó.
La paradoja electoral que sorprendió a todos
En medio del dolor, Topolansky recordó un dato casi irónico: el año en que Mujica falleció, la lista 609 del MPP alcanzó la votación más alta de la historia del país, superando a la emblemática lista 15 del Partido Colorado.
“Nunca pensamos que podíamos superar eso”, admitió.
Para ella, eso demuestra que el legado de Pepe trascendió su muerte. Pero también advierte sobre el desafío de gestionar la diversidad dentro del Frente Amplio, algo que Mujica dominaba con maestría.
“Si uno no se maneja con las diversidades, está frito. Pepe lo tenía absolutamente claro”.
El adiós a una generación histórica
Topolansky no oculta que el Frente Amplio ha sufrido golpes duros: además de Mujica, fallecieron Tabaré Vázquez, Danilo Astori y Mariano Arana.
“Es profundo para un partido cuya consigna es unidad en la diversidad”, reflexionó.
Sin embargo, confía en que los más jóvenes “olfatean” el camino correcto, aunque no hayan vivido aquellos años de fundación.
Mientras tanto, ella sigue adelante. Con la militancia como refugio. Y con la voz que se quiebra cada vez que nombra a Pepe.