Las ya tensas relaciones entre la dirigencia política de Estados Unidos y el gobierno de Ucrania sufrieron una nueva y severa sacudida diplomática. El expresidente Donald Trump lanzó una contundente batería de declaraciones en las que descalificó de forma abierta la capacidad de liderazgo del presidente Volodimir Zelenski, asegurando que el mandatario ucraniano «no es un buen tipo para tratar» y anticipando que cualquier eventual tratado de paz con la Federación de Rusia no se alcanzará con él sentado en la mesa de negociación.
Las picantes afirmaciones fueron realizadas durante una extensa entrevista concedida a la cadena de televisión Newsmax. En la misma, el dirigente conservador fue tajante al señalar que no es partidario de la gestión de Kiev y recriminó que las decisiones de las autoridades locales hayan «destrozado» el territorio ucraniano en el marco de la guerra que se aproxima a cumplir cinco años.
«Es más difícil tratar con Zelenski que con Putin»
Durante el reportaje, Trump profundizó sus cuestionamientos personales hacia el líder de Kiev y admitió la complejidad que percibe para encauzar una salida diplomática. «Si van a terminar con algún tipo de acuerdo, no lo van a hacer con él. Dice que quiere negociar, pero en realidad no quiere. No soy un gran fanático de Zelenski», aseveró en tono crítico.
En ese marco, el político estadounidense rememoró el único encuentro oficial cara a cara entre Zelenski y Vladimir Putin, calificándolo como una «reunión nefasta» que terminó por sepultar cualquier puente de entendimiento personal entre ambos líderes. Asimismo, comparó la dinámica con el mandatario ruso:
«Honestamente, encuentro que es más difícil tratar con Zelenski que con Putin. Creo que ambos querrían ver el fin de la guerra, pero Zelenski resulta ser el obstáculo más complicado».
Reproches a la era Obama por Crimea y polémica por el petróleo
Al analizar los orígenes históricos del conflicto, el expresidente apuntó contra la administración del expresidente Barack Obama, acusándolo de haber obligado a Ucrania a ceder la península de Crimea tras las maniobras de anexión concretadas por Rusia entre febrero y marzo de 2014.
Haciendo gala de su perfil de desarrollador inmobiliario, califica a Crimea como «la parte más valiosa» del país europeo. «Es el pedazo de tierra más hermoso, rodeado por el mar Negro. Yo sé de bienes raíces, sé lo que es una buena tierra y ellos la entregaron», expresó.
El intercambio dialéctico se produce en un contexto de altísima fricción en materia de seguridad energética mundial. Mientras el gobierno estadounidense autorizó la comercialización de diésel ruso en su territorio y presionó a Kiev para que cese las incursiones militares contra infraestructuras petroleras rusas para no disparar los precios del combustible, Trump tildó esos ataques ucranianos como «desgraciados».
Reflexiones sobre el avance militar y las secuelas humanas
En su balance sobre la contienda, Trump insistió en su tesis de que la invasión militar de 2022 «nunca debería haber comenzado» y volvió a argumentar que el escenario internacional habría sido distinto de no mediar los resultados de las elecciones estadounidenses de 2020.
Al referirse al estancamiento de la famosa columna de blindados rusos que avanzaba hacia la capital ucraniana en las primeras etapas de la guerra y que terminó frenada por problemas logísticos y barro, Trump ironizó sobre el desenlace del conflicto a largo plazo: «No sé si llamarlo suerte o mala suerte, francamente».
«Ucrania ha perdido a muchísimos de sus hombres, y Rusia también; pero Rusia es un país enorme que cuenta con millones de personas. Esta guerra debió terminar rápido».
La contundente postura del dirigente norteamericano generó reacciones de respaldo inmediato en Moscú, al tiempo que desde las filas diplomáticas de Europa se insiste en que cualquier mesa de diálogo debe respetar la soberanía territorial ucraniana.






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